Acciones tempranas de Costa Rica

IMG 1647Costa Rica, desde hace más de dos décadas, ha venido asumiendo fuertes compromisos que han tenido un impacto positivo en la reducción de gases de efecto invernadero, como es el caso de la consolidación de una red de áreas protegidas privadas y públicas, que también ha estimulado actividades como el ecoturismo y la investigación; una ley forestal que prohíbe el cambio de uso de la tierra y establece un esquema de pago por servicios ambientales (PSA), que ha servido de modelo a países como México y El Salvador, otras leyes ambientales que así como el impulso a la reforestación y el control de la tala ilegal, entre otros.

Todo esto en conjunto ha permitido que actualmente aproximadamente la mitad del territorio nacional se encuentre actualmente cubierto de bosques.

 

Programa de Pago por Servicios Ambientales

Desde su puesta en marcha en 1997, el PSA fue diseñado para contribuir con los esfuerzos mundiales para reducir las emisiones y con miras a participar en el mercado mundial de carbono. Por tal razón, para Costa Rica los bosques tienen un valor que va más allá de la madera.

El PSA reconoce que los bosques producen servicios ambientales que tienen un valor y estos deben ser compensados por los usuarios de los mismos. Dándole un verdadero valor al recurso, sus dueños se convierten en verdaderos defensores de los bosques y con esto se reducen los riesgos de deforestación, que representa una  fuente importante de producción de gases de efecto invernadero en el mundo. Sin embargo, su financiamiento depende de que exista un reconocimiento o retribución económica por parte de aquellos que se benefician de los servicios ambientales.

Todos los costarricenses contribuyen al PSA por medio de un impuesto de 3,5% a los combustibles, otra medida pionera que ha tomado el país. También se financia con el canon de aprovechamiento de aguas, pago que se realiza por hacer uso de una fuente natural, y con el aporte de pagos voluntarios que realizan personas físicas y jurídicas.

La Ley Forestal costarricense reconoce cuatro servicios ambientales que brindan los bosques: biodiversidad, agua, belleza escénica y fijación/retención de carbono. Desde su inicio en 1997, el PSA ha protegido o reforestado más de 728.000 hectáreas, lo que equivale al 14% del territorio nacional.

 

Mercados voluntarios

Asociado al Programa de Pago por Servicios Ambientales y a REDD (reducción de emisiones derivadas de la deforestación y la degradación forestal, mecanismo reconocido por la Convención de Cambio Climático) se creó el Certificado de Servicios Ambientales (CSA), como un instrumento financiero de inversión de carácter voluntario orientado al sector privado. Gracias a este, las personas físicas y jurídicas pueden contribuir a la conservación de los ecosistemas boscosos bajo el principio de responsabilidad social empresarial.

Manejo por el Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (FONAFIFO), el CSA ha generado más de US$18 millones y ha involucrado aproximadamente a 70 empresas, personas físicas y ONG nacionales e internacionales.

 

Energías renovables

Costa Rica también ha dado pasos firmes en el desarrollo de energías renovables. No solo fue uno de los primeros países del mundo en contar con electrificación, sino que esta energía se ha caracterizado por ser producida, en su gran mayoría, con fuentes renovables: hidroeléctrica en primer lugar, además del empleo de otros tipos de energía como eólica y solar.  Para el 204 el país tiene como meta que más del 90% de su energía eléctrica sea producida mediantes fuentes renovables.

 

Meta de carbono neutralidad

Desde el 2007, el país se propuso como meta, además, lograr la carbono neutralidad para el 2021, año de su bicentenario y para coordinar acciones en el tema del cambio climático, fue creada en 2010 la Dirección de Cambio Climático en el seno del Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones (MINAET), la cual se constituyó en una de las primeras oficinas de cambio climático en el mundo. El país cuenta, asimismo, con una Estrategia Nacional de Cambio Climático y Plan de Acción y con la norma de carbono neutralidad para procesos de gestión en empresas y organizaciones.

El país ya había desarrollado en 1997, en el marco del Protocolo de Kioto, el primer proyecto de implementación conjunta del mundo, denominado CARFIX, a través del cual el Gobierno de Costa Rica le vendió a Noruega $2.000.000 de dólares en reducciones de carbono, hecho que mostró al mundo la viabilidad de los mercados globales de servicios ambientales para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

 

Línea Histórica

Años 70:

Se empiezan a establecer los primeros parques nacionales

 

1996:

Creación de la Ley Forestal

Ley Forestal reconoce cuatro servicios que prestan los bosques: agua, captura y retención de carbono, biodiversidad y belleza escénica.

1996:

Creación de la Oficina Costarricense de Implementación Conjunta (OCIC)

 

1997:

Primer esquema de pago por servicios ambientales

Puesta en marcha del esquema de pago por servicios ambientales y Costa Rica desarrolla con Noruega el primer proyecto de implementación conjunta en el mundo en el marco del Protocolo de Kioto.

1998:

Creación de la Ley de Biodiversidad

reconocida como una normativa ejemplar, que promueve tanto la conservación como el aprovechamiento de los recursos naturales y que se hizo acreedora del premio “Future Policy 2010”, en la Cumbre de Naciones Unidas sobre Biodiversidad 2010, en Japón.

2007

Costa Rica propone ser el primer país carbono neutral en el mundo

y se conoce que, además, el país se encuentra en la zona donde se prevé que los impactos del cambio climático serán especialmente graves, según el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC).

2010

Creación de la Dirección de Cambio Climático

2011

Energías renovables

País alcanza la producción del 95% de su electricidad con fuentes renovables y norma nacional de carbono neutralidad entra en operación.

 2021

Meta de carbono neutralidad